Cada vez faltan menos días para desconectar casi un mes de mi agradable rutina, y por primera vez creo que no me apetece hacerlo. Tantas emociones resumidas en un año no merecen ser cercenadas ahora de golpe, sumiéndose en el silencio, no. Quiero seguir riendo con los Chupapos, quiero seguir haciendo teatro, quiero pasar cinco tardes iguales a la semana y quejarme de ello...
Queda una semana para que me vaya, me esperan muchas incertidumbres, matrículas, aspiraciones que se verán truncadas pero antes de irme para la playa hay un día por medio, donde haremos un cóctel entre chupapos y fuenteovejunos, cuya toma de contacto salió a la perfección... Un día para no parar de reír como prolongación de los hilarantes momentos la noche del viernes pasado al variar letras de canciones jugando al Singstar...por supuesto con referencias fálicas. ¿En realidad estoy madurando? No quiero ni por asomo dejar atrás mi estado de perpetua alerta sexual.
¿En realidad cambiamos tanto como decimos?
lunes, 13 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario